Anemia megaloblástica
La anemia megaloblástica (AM) abarca un grupo heterogéneo de anemias caracterizadas por la presencia de grandes precursores de glóbulos rojos, llamados megaloblastos, en la médula ósea. Esta afección se debe a una alteración de la síntesis de ADN, que inhibe la división nuclear. La maduración citoplasmática, dependiente principalmente de la síntesis de ARN y proteínas, está menos alterada. Esto conduce a una maduración asincrónica entre el núcleo y el citoplasma de los eritroblastos, lo que explica el gran tamaño de los megaloblastos.
Fisiopatología
También es un tipo de anemia por deficiencia de vitaminas. Esta afección se produce cuando no se obtiene suficiente vitamina B12 o vitamina B9 (folato). El cuerpo necesita cierta cantidad de glóbulos rojos sanos para transportar oxígeno desde los pulmones hasta los tejidos y viceversa. Como todas las células sanguíneas, los glóbulos rojos se originan como células madre en la médula ósea. Las vitaminas B12 y B9 contribuyen a su formación. Sin suficiente vitamina B12 o B9, el cuerpo produce células anormales llamadas megaloblastos.

Epidemiología
La prevalencia de la anemia megaloblástica varía considerablemente según la región del mundo, el nivel socioeconómico y el acceso a una alimentación balanceada. En países desarrollados, es menos frecuente debido a la fortificación de alimentos y a mejores hábitos alimenticios. Sin embargo, en países en desarrollo, sigue siendo un problema de salud pública importante, especialmente en poblaciones vulnerables.
👥 ¿A quiénes afecta más?
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Adultos mayores: El envejecimiento puede afectar la absorción de vitamina B12 debido a la atrofia gástrica o la presencia de anemia perniciosa.
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Mujeres embarazadas: Durante el embarazo, las necesidades de ácido fólico aumentan, lo que incrementa el riesgo de deficiencia si no se recibe suplementación adecuada.
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Niños y adolescentes: La deficiencia de ácido fólico puede presentarse en situaciones de malnutrición.
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Personas con dietas restrictivas: Aquellos que siguen dietas vegetarianas estrictas sin una adecuada suplementación de B12 corren mayor riesgo.
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Personas con enfermedades digestivas: Enfermedades como la celiaquía o el síndrome del intestino corto afectan la absorción de estos nutrientes.
Síntomas y signos
La anemia megaloblástica evoluciona de manera puede no causar síntomas hasta que la anemia es grave.
Las manifestaciones gastrointestinales son comunes, están relacionadas especialmente con el déficit de vitamina B12 y ácido fólico.
- Glositis atrófica: lengua roja, lisa, dolorosa, con sensación de ardor (lengua en "laca").
- Estomatitis: inflamación de la mucosa bucal.
- Pérdida de apetito
- Diarrea o malabsorción
- Náuseas.
Las manifestaciones neurológicas, son exclusivas del déficit de vitamina B12, debido a la desmielinización del sistema nervioso central y periférico:
- Parestesias: hormigueo o adormecimiento, especialmente en manos y pies.
- Reflejos alterados: hipo o hiperreflexia.
- Trastornos cognitivos: pérdida de memoria, irritabilidad, confusión mental.
- Depresión o cambios de humor.
Diagnóstico:
Hemograma: Evaluación, recuento y funcionamiento de los glóbulos rojos.
Frotis de sangre periférica: Examinar células sanguíneas tales como macrocitos, ovalocitos, hipersegmentación de neutrófilos
Niveles séricos de vitamina B12 y ácido fólico
Pruebas de función medular: médula ósea hipercelular con megaloblastos
Tratamiento:
Se requiere suplementación vitaminica adecuada de manera oral o inyectada seguún la deficiencia:
Deficiencia de vitamina B12:
Inyecciones de vitamina B12: La administración intramuscular de cianocobalamina.
Suplementos orales de vitamina B12: En algunos casos, los suplementos orales pueden ser efectivos, especialmente si la deficiencia es leve o causada por la dieta.
Dieta: Se recomienda incluir alimentos ricos en vitamina B12 como carne, pescado, huevos y productos lácteos, o alimentos fortificados.
Deficiencia de folato:
- Suplementos de ácido fólico: Se recomienda ácido fólico oral, típicamente entre 1 y 5 mg al día.
- Dieta: Se debe aumentar el consumo de alimentos ricos en folato como verduras de hojas verdes, frutas, legumbres y cereales enriquecidos.
Anemia Perniciosa
La anemia perniciosa es un trastorno hematológico caracterizado por anemia con volumen corpuscular medio alto, secundario a la incapacidad del cuerpo de absorber vitamina B 12 por la deficiencia de factor intrínseco, causado por la destrucción de las células parietales de la mucosa gástrica o por anticuerpos que bloquean el factor intrínseco. Las manifestaciones clínicas son amplias pero se limitan al compromiso de:
- Medula ósea,
- Sistema nervioso y
- Síntomas gastrointestinales.
Ocurre hasta en 3% de la población mundial, pero la debida a deficiencia de vitamina B12 se ha determinado en promedio en 20% de los pacientes, encontrándose en algunas regiones hasta 60%, con un aumento de su frecuencia en mayores de 60 años. Es más común en mujeres con una relación 2:13 y se observa una asociación de la anemia perniciosa con otras patologías autoinmunes como la tiroiditis autoinmune y la diabetes mellitus tipo 1.
Fisiopatología
Su base es la disminución del factor intrínseco que permite a nivel del ileon terminal la absorción de la vitamina B12, al facilitar la interiorización en las células íleales y unirse con receptores de factor intrínseco. Existen 2 mecanismos por los que la absorción de la vitamina B12 se ve afectada:
- Destrucción de las células parietales productoras del factor.
- Anticuerpos contra el factor intrínseco bloqueando la unión de este con su receptor.
La consecuencia de esto es la disminución de los niveles séricos de cianocobalamina, alterándose la síntesis de DNA y RNA ya que es un cofactor en la síntesis de los ácidos nucleicos. Las células durante el ciclo celular no son capaces de pasar de la fase S a la fase M, perpetuando la síntesis de proteínas del citoplasma causando así la macrocitosis, lo cual se traduce en una disociación núcleo-citoplasmática y una alteración de la cantidad celular de los órganos comprometidos. El mayor efecto de esto se ven en los sistemas que tienen alta tasa mitótica como la piel, la medula ósea y el tracto gastrointestinal.
En relación con la destrucción de las células parietales gástricas se ha dilucidado que es secundaria al componente autoinmune, generando atrofia de la mucosa gástrica. Se ha evidenciado que la infección crónica por
Helicobacter pylori y su relación con atrofia gástrica también tiene un papel importante en la patogenia de la anemia perniciosa.
Por otra parte la pérdida de mucosa gástrica por patologías gastrointestinales que han requerido manejo quirúrgico como una gastrectomía total o la resección del íleon, son causantes de esta patología y son pacientes que requieren la suplencia de la vitamina de por vida.
Por ultimo, patologías que causan malabsorción como la insuficiencia pancreática crónica o el sobrecrecimiento bacteriano pueden ser desencadenantes.
Manifestaciones clinicas.
Están en relación con los órganos que tienen células con alta tasa de mitosis. La alteración en la síntesis de DNA y de RNA y la disminución del número celular se va a caracterizar por compromiso de las 3 líneas celulares (anemia - leucopenia - trombocitopenia) causando síntomas de cada déficit celular como es astenia, adinamia, palidez mucocutánea, palpitaciones, dolor torácico en pacientes con anormalidades coronarias y petequias. Es característico en algunos casos el tinte ictérico debido a una hiperbilirrubinemia a expensas de la indirecta por hematopoyesis ineficaz, que se traduce en una hemólisis intramedular. En los eritrocitos es característica la macrocitosis y en los neutrófilos la hipersegmentación en el frotis de sangre periférica por la disociación núcleo-citoplasmática.
Otro de los órganos comprometidos es el sistema nervioso tanto central dado por deterioro cognoscitivo, comportamental y en ocasiones episodios psicóticos, como periférico por el compromiso de los cordones laterales de la médula espinal y del cerebelo, ocasionando ataxia y alteraciones de la sensibilidad superficial.
Diagnóstico
Para diagnosticar se debe documentar el nivel sérico bajo de cianocobalamina asociado con anormalidades de la mucosa gástrica determinada por atrofia, la cual debe confirmarse con biopsia.
Serológicamente también es posible determinar la atrofia por medio de la medición de niveles de pepsinógeno y gastrina.Dentro del arsenal diagnóstico contamos también con la identificación de los anticuerpos contra el factor intrínseco y contra células parietales por medio de ELISA, cuya sensibilidad para los primeros es 81% y especificidad 90%, y para los segundos sensibilidad 37% y especificidad 100%.
Es importante detectar la infección por H. pilory ya que hay 2 vías para explicar la malabsorción de vitamina B12, la primera es la atrofia gástrica con destrucción de las células parietales secundaria a inflamación crónica de la mucosa y la segunda es la presencia del microorganismo que interfiere con la absorción de cianocobalamina de manera directa.
Tratamiento
Está dirigido a recuperar los niveles de vitamina B12 y mantener normales los de hierro sérico de ácido fólico. La mejor forma de lograrlo es con la aplicación diaria de 1 mg de vitamina B12 intramuscular por 7 días, seguida de 1 dosis cada semana por 1 mes para llenar los depósitos y después 1 dosis mensual de por vida para mantener los niveles.
Se prefiere el tratamiento parenteral sobre el enteral debido a la misma fisiopatología de la enfermedad.
La evolución se controlará mediante monitorización con cuadros hemáticos, valores de ácido fólico, ferritina y hierro cada 3 a 6 meses. Es importante recordar que la incidencia de cáncer gástrico en pacientes con anemia perniciosa es del 0.1% al 0.5% al año, motivo por el cual hay que establecer vigilancia endoscópica cada 5 años si existe hiperplasia de la mucosa gástrica y cada 2 a 4 años si el paciente ya tiene atrofia.
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